Hoy, 26 de septiembre, se ha celebrado en Parla el LVIII Trofeo Chico Pérez, una de las pruebas clásicas del calendario madrileño de ciclismo de formación, organizado por Multideporte Madrid, C.D.E., en la que la escuela de MADRID NORTE CICLISMO ha estado representada por uno de nuestros corredores de categoría Infantil.

La mañana comenzaba con buenas sensaciones y, sobre todo, con muchas ganas de competir, ya que nuestro participante tenía la oportunidad de tomar la salida desde la primera fila de la parrilla, una posición inmejorable para afrontar una carrera que se presumía rápida.

Sin embargo, apenas hubo tiempo para comprobar hasta dónde podía llegar esta vez. Al poco de comenzar la carrera, en una de las primeras curvas, se produjo una caída. Cuatro ciclistas acabaron en el suelo en un incidente que, afortunadamente, se saldó sin lesiones de gravedad, aunque nuestro corredor se llevó la peor parte.
Además de los golpes y las magulladuras propias de una caída de estas características —incluida, como recuerdo especialmente llamativo, la marca de los dientes de un plato en la espalda—, la bicicleta también sufrió las consecuencias del accidente, ya que la patilla del cambio se rompió en el golpe y dejó cualquier posibilidad de continuar reducida a cero. De esta forma, la carrera terminó prácticamente antes de haber podido empezar.



Son cosas que forman parte del ciclismo y, aunque nunca es agradable tener que abandonar, especialmente cuando se llega a una carrera con tantas ganas, nos quedamos con que ninguno de los corredores implicados sufrió daños importantes y, sobre todo, con la actitud de nuestro Infantil, que parece tener bastante claro cuál es la mejor manera de olvidar una caída: volver a ponerse un dorsal cuanto antes.
Tanto es así que, apenas unas horas después del percance de Parla, ya está pensando en acudir mañana a la siguiente carrera, que se celebrará en Pinto. Después de una caída, levantarse y querer volver a intentarlo al día siguiente dice mucho de las ganas con las que afronta este deporte.
Esperemos que allí la suerte acompañe un poco más y pueda terminar la prueba, competir y disfrutar sobre la bicicleta, que al fin y al cabo es lo verdaderamente importante.
¡Un aplauso para nuestro bravo competidor!
Mañana, si todo va bien, nos vemos en Pinto.